| El termómetro del futbol |
|
|
|
| Viernes, 29 de Junio de 2007 13:59 | |
|
En todo caso, al margen de lo cierta, grande o pequeña que sea esta crisis, el sentimiento generalizado, palpable, en torno a ella, es signo inequívoco de pesadumbre y tensión social.
Estas constantes parecen registrarse en las más disímbolas actividades, entre las cuales el deporte no es la excepción, subrayadamente el futbol, al grado que puede ser interpretado como el mejor termómetro de lo que somos, aunque sin flagelarnos ni caer en depresiones o escepticismos, pero sí para saber qué nos pasa y cómo salir avante y ser exitosos.
Una vez más nos quedamos “en la raya”, a un paso de ganar, hasta con algún mérito si se quiere, pero sin obtener el triunfo frente al oponente en turno. Nos referimos, claro, al juego de la Selección Mexicana contra la de Estados Unidos, celebrado el domingo 24, encuentro que perdimos, no obstante haber estado arriba en el marcador al término del primer tiempo.
Las críticas no cesaron al día siguiente: que si Hugo Sánchez es un director técnico sin experiencia, que si era mejor La Volpe, que si hay disgusto y hasta una rebelión entre los jugadores... Y como quiera verse, la verdad es que todo parece apuntar a que el futbol de un país refleja en alguna medida a la sociedad que lo procrea.
Así, por ejemplo, nadie objeta que tenemos abundancia de talentos, creatividad e inteligencia, pero nos falta organización, contundencia, seguridad; es decir, culminar bien nuestros intentos y esfuerzos.
Y justamente estas virtudes y defectos pueden también detectarse en el desempeño de nuestra selección futbolera, pues actuando con brillantes individualidades no logra hacer trabajo de equipo.
A veces, es cierto, se han obtenido triunfos importantes, pero han sido pocos y carentes de consistencia y sistematización, como ocurre, eso sí, en el caso de las selecciones nacionales de Brasil, Alemania o Inglaterra.
En fin, que deberíamos profundizar en nuestra personalidad social con la ayuda de psicológicos, sociólogos y todo un grupo interdisciplinario para vernos en un retrato o una radiografía tal como somos, pero sobre todo para determinar alternativas y soluciones a fin de ser más eficaces.
Recordemos, para empezar, lo que Samuel Ramos (El perfil del hombre y la cultura en México) o Santiago Ramírez (El mexicano, psicología de sus motivaciones) afirmaran sobre el carácter y perfil del mexicano, y luego lo que desentrañara Octavio Paz en su Laberinto de la soledad.
Son buenas claves que junto a otras podrían diagnosticar y tratar de sanar todo aquello que esté mal. Tanto en el futbol como en la vida nacional.
Seleccionar como favorito
Bookmark
enviar por mail
Hits: 1384 Trackback(0)
Comentarios (0)
![]() Escribir comentario
|